
Es la única explicación que le vemos a esta imagen.
El conductor de este Volkswagen Golf debía llevar unos niveles de alcohol en sangre un poquito subidos para aparcar de esta forma.
En la imagen podemos ver como el conductor se ha dejado su coche totalmente en diagonal respecto a la plaza de aparcamiento, con el morro del coche fuera de ésta. Parece ser que hizo marcha atrás y cuando la rueda trasera chocó contra el bordillo, creía que ya había aparcado "bien".
Visto| 19 de Noviembre de 2006
Lugar| Callosa de Segura, Alicante
Enviado por Jordi, muchas gracias.











